Cirugía tradicional
Cirugía tradicional abierta
Siempre que sea posible aplicaremos microcirugía al ser menos invasivo para el paciente. Ultrasonido o fluoroscopia. Debido a la mejora en los tiempos de recuperación.
La cirugía tradicional abierta en podología es un enfoque quirúrgico que implica realizar una incisión más grande en la piel para acceder a las estructuras internas del pie o el tobillo. A diferencia de la cirugía mínimamente invasiva, que utiliza incisiones más pequeñas y técnicas menos invasivas, la cirugía abierta permite al cirujano tener una mejor visualización y acceso a áreas complejas.

¿ En qué consiste la cirugía tradicional abierta en podología?
Incisión: Se realiza una incisión en la piel para exponer los huesos, tendones, ligamentos y otros tejidos del pie o el tobillo.
Acceso a Estructuras Internas: Una vez que se ha hecho la incisión, el cirujano puede acceder a las estructuras internas para realizar el procedimiento necesario, que puede incluir la corrección de deformidades, la eliminación de tumores, o la reparación de lesiones.
Intervención Quirúrgica: Dependiendo del diagnóstico, el cirujano puede llevar a cabo diversas intervenciones, como la osteotomía (corte y realineación de huesos), artrodesis (fusión de articulaciones), o la reparación de tendones y ligamentos.
Cierre de la Incisión: Después de completar la cirugía, se cierran las capas de tejido y la piel con suturas, y se aplica un vendaje para proteger la zona operada.

Casos en los que es necesaria su aplicación
La cirugía tradicional abierta puede ser necesaria en varios casos, tales como:
Deformidades Estructurales: En casos de pie plano severo, pie cavo o deformidades como el hallux valgus (juanete), donde se requiere una corrección significativa de los huesos.
Fracturas Complejas: Cuando hay fracturas en los huesos del pie o el tobillo que no pueden ser tratadas adecuadamente con métodos no quirúrgicos o con cirugía mínimamente invasiva.
Infecciones: En situaciones donde hay infecciones severas en los huesos (osteomielitis) que requieren desbridamiento (eliminación de tejido infectado) y acceso directo a la zona afectada.
Tumores: Si se detectan tumores en los huesos o tejidos blandos del pie, la cirugía abierta puede ser necesaria para extirparlos completamente.
Lesiones de Tendones o Ligamentos: En casos de lesiones graves que requieren reparación directa y acceso a los tendones o ligamentos.
Artrosis o Artritis Severas: Cuando se necesita realizar una artroplastia (reemplazo de articulación) o artrodesis en casos de daño articular severo.
Ana Belén Pascual Galindo asociada de:
ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE CIRUGÍA PODOLÓGICA.
PODOLOGÍA AVANZA ARANDA
Especialista en medicina médico quirúrgica del pie.

